02 junio 2008

Whitesnake - Luna Park - Review



WHITESNAKE – LUNA PARK – 14 – 05 – 2007

No había comenzado bien la noche, el gran Boca Juniors fracasaba en su primer intento de pasar una instancia más del trofeo Continental más importante de América, La Copa Libertadores. Un empate de local con dos goles en contra, no era una buena medida, pero Boca es leyenda y de eso se construyen los grandes de verdad... Pero del deporte más hermoso, me dirigí al arte más hermoso, la música, donde también existen leyendas, que no se manejan tanto por los triunfos personales, sino por la elección (algunas veces de carácter dudoso) del público. Y fue en ese instante que me preparé para ver la más reciente y no tan nueva encarnación de Whitesnake, que se presentaba en Buenos Aires nuevamente, con el único cambio de Chris Frazier en el lugar de Tommy Aldrige, una modificación que terminó afectando el engranaje de manera importante, algo que no supondría que pasaría antes del show.

Un estadio colmado, donde apenas había espacio para moverse, fue lo que nos recibió para esa noche. Nos ubicamos del lado izquierdo del escenario, cerca de Doug Aldrich, porque si bien me gusta mas Reb Beach, Doug era el que tomaba protagonismo en la banda... fue un error de mi parte.

A las 21 :30 pasadas un apagón encolerizó a la audiencia, una avalancha de sonido tremenda para dar comienzo al show... que comienzo!!! Best Years de su nuevo cd estaba allí para hacernos atronar los oídos, hubo quejas con respecto a la apertura por esta canción, no lo veo tan así, tiene un riff entrador, y una potente entrada de batería, creo que es un mensaje implícito de Coverdale, es la confianza al nuevo material (el cual me pareció excelente), Good to be Bad. Como que la Serpiente Blanca aún tiene mucho por decir. Fool for Your Lovin’ fue otra andanada de buen gusto, y fue aquí donde apareció el enorme talento de Reb Beach, un solo pirotécnico similar al de Steve Vai, tremendo. La banda estaba espectacular, impecable, soberbios el trabajo de guitarras de parte de Doug Aldrich y Reb Beach, una dupla tremenda, casi insuperable, el solo de guitarra que tuvieron juntos fue impagable, mucha improvisación, blues, armonías, escalas en sana competencia, un momento formidable. Uriah Duffy, no es un bajista excepcional, pero lo suficientemente preparado para llevar el tiempo de la banda con total solvencia, el tecladista cumple una muy buena tarea aportando bases de teclados y solos donde los necesite, eso si, sin brillar... la gran incógnita era Chris Frazier, ex Steve Vai, Tia Carrere, TMG entre otros, porque Tommy Aldrige tiene un nivel impresionante. Lamentablemente, esta noche demostró tener más currículum que actualidad, su tarea fue sobria pero no acorde a sus pergaminos, tuvo su momento con un solo de batería que no sorprendió en nada y no salió de ser, por decirlo de alguna manera, algo común. El show duró dos horas, lo suficiente para deleitarnos con el mas puro hard rock de una altísima calidad. Invaluables, Can you Hear the Wind Blow, del ultimo cd también, también hubo momentos del Whitesnake pre 1987 con Love ain’t no Stranger , y la eterna balada Ain’t Love in the Heart of the City (dedicada a su gran amigo Mel Galley, el cual padece una enfermedad, ya declarada terminal). No faltaron los temas más melosos para la histeria de las fans (y buee), Is this Love y una excelente versión acústica de The Deeper the Love y no podía faltar mas hits del 1987 a la cabeza, Bad Boys, Cryin’ in the Rain (impecable Aldrich), Here I go Again (su único numero 1), cuanto poder despliega esta banda...un nivel de excepción. Para el final de la primer parte del show, David guardó una gran sorpresa, increíble Guilty of Love, del mítico Slide It In se hizo presente en el escenario, tremendo e inolvidable, David se inspiró con sus movimientos en escena, mucha adrelina, pero acá comenzó a quedarse sin voz, y a utilizar el viejo recurso de hacer cantar a la audiencia, pero hasta ahí le llegó bien la cuerda, cantó muy bien y en los agudos tuvo la experiencia para lanzarlos en el momento adecuado, muy profesional.
Para el bis se lanzó con la inmortal Still of the Night, sonó tremenda, con un inspiradísimo Aldrich, que toca lo que creó John Sykes nota por nota, algo que le costó muchísimo, sin lograrlo, a Vivian Campbell y bueno Steve Vai hacía lo suyo por su lado, algo completamente distinto. Como aquella vez en Ferro, nos regaló una versión A Capella de Soldier of Fortune de Deep Purple para adentrarnos en el tremendo cierre de Burn!!!! El cual fue matizado con un medley de Stormbringer... para más nostalgia aún. Un cierre brillante, una noche en grande de la Serpiente Blanca, demostrando que las leyendas siempre tienen algo por decir... como el gran Boca Juniors.


SET LIST

BEST YEARS
FOOL FOR YOUR LOVIN’
BAD BOYS
CAN YOU HEAR THE WIND BLOW
LOVE AIN’T NO STRANGER
GIMME ALL YOUR LOVE
IS THIS LOVE
CRYING IN THE RAIN
THE DEEPER THE LOVE
AIN’T NO LOVE IN THE HEART OF THE CITY
LAY DOWN YOUR LOVE
HERE I GO AGAIN
GUILTY OF LOVE

BIS
STILL OF THE NIGHT
SOLDIER OF FORTUNE (Intro a capella)
BURN (Medley STORMBRINGER)

MARCELO DIAZ

3 comentarios:

Chacho dijo...

Veo que no publicaste nada sobre el show de Megadeth

Esto es lo que escribi en mi blog

Todavía me duele el cuello, creo que me desalineé alguna vértebra. Soy un headbanger maltrecho. ¿Culpas? Primero, yo mismo por no regular mis movimientos de cabeza. Segundo, Megadeth, por entregarnos una hora y pico del mejor metal que se ha visto por acá en algunos años.

Megadeth es local en Argentina. No muchas bandas cuentan con este (dudoso) galardón. Los Ramones fueron locales durante su existencia e Iggy Pop todavía lo es. No sé cuántos más. Y claro, Megadeth que tiene un genuino romance con la afición argenta. El ya clásico “Aguante Megadeth”, coreado por el público durante Symphony of Destruction –que ha recorrido el mundo a través de su último DVD, That One Night, grabado durante el Pepsi Music del 2005– es una clara prueba de este fenómeno.

La banda abrió con United Abominations, de su último trabajo homónimo. He leído que el disco es una abierta declaración contra la política exterior estadounidense. Y a juzgar por los dichos de Dave Mustaine parece que es así: “Ustedes saben que habrá un cambio de presidente en EE UU”, gritó en inglés. “¡Eso es lo que necesitamos, un cambio!”.

Luego llegó el repaso de los grandes y no tan grandes hits de la banda (te los paso al boleo, porque no recuerdo el orden): Sweating Bullets, Symphony of Destruction, Sleepwalker, Burnt Ice, Gears of War, Washington is Next, She Wolf, Wake Up Dead, Darkest Hour, Peace Sells (mi tema preferido desde siempre), Hangar 18, Tornado of Souls, Ashes in your Mouth, Holly Wars, Trust y la celebradísima A Tout le Monde, luego de la cual el guitarrista Chris Broderick ejecutó a la perfección los acordes del Himno Nacional Argentino. ¿Demagogia? Quizás, pero fue un momento sublime.

Además del colorado Mustaine y ese animal de la guitarra (Chris Broderick), la banda se completa con Shawn Drover (batería) y James LoMenzo (bajo). Y aunque esta versión de Megadeth está a años luz de lo que fue la mejor formación –con Nick Menza, Marty Friedman y David Ellefson– la banda suena muy bien y dio cátedra de cómo se hace un show de metal. Está claro que, a pesar de su ya histórica inestabilidad emocional y profesional, Mustaine siempre se rodea de los mejores músicos.

“Olé, olé, olé, olé, Mustaine, Mustaine”, aclamó el público cada vez que hubo un silencio y el cantante y guitarrista disfrutó de su localía con la mejor sonrisa, en su caso, sólo una mueca. “Gracias Argentina... los amo mucho”, dijo sincero y emocionado en el saludo final.

Y yo me fui a casa contento, con los oídos zumbando, con el cuello dislocado, pero feliz como un adolescente. En el apretujón de la salida, rumbo a la gélida noche porteña, me rocé con algún gordo sudoroso en cueros (pocas cosas en el mundo me dan más asco que eso), pero mi humor era tan bueno que lo resistí estoico. Me comí una hamburguesa con queso en el Burguer de Corrientes, me tomé un taxi y me derrumbé en la cama apenas traspasé el umbral de mi hogar.

¿Por qué todos los días no pueden ser así?

Mr. Speed dijo...

Gracias Cacho, publico el comentario y te agrego en los enlaces.
Saludos,

Chacho dijo...

Te agradezco mucho la buena onda

Abrazo